Un estudio longitudinal realizado en 26 Estados miembros de la Unión Europea entre 2012 y 2023 y publicado en The Lancet Regional Health – Europe, analizó el efecto de los precios del tabaco y de las leyes que prohíben su venta a menores de 18 años. Los resultados muestran que, aunque el consumo juvenil de cigarrillos disminuyó en la última década, las medidas fiscales y de edad mínima tuvieron efectos limitados y heterogéneos según sexo y región.
Introducción
El tabaquismo continúa siendo la principal causa prevenible de mortalidad en Europa. Cada año provoca más de 700 000 muertes, y su carga económica supera los 100 000 millones de euros en costos sanitarios y pérdidas de productividad. A pesar de décadas de regulación, la prevalencia del consumo sigue siendo elevada en jóvenes, lo que compromete las metas del programa Europe’s Beating Cancer Plan y del objetivo Tobacco-Free Generation 2040.
La adolescencia y la primera adultez constituyen etapas decisivas para el inicio y la consolidación del hábito tabáquico. Más del 80 % de los fumadores europeos comenzó antes de los 25 años, lo que convierte a este grupo etario en una prioridad para las políticas de prevención. La evidencia sugiere que el aumento de precios es una de las intervenciones más eficaces para reducir el consumo, especialmente entre los jóvenes y los grupos de bajos ingresos, que son más sensibles a las variaciones del costo.
Otra herramienta fundamental es la regulación de la edad mínima para la compra de cigarrillos, actualmente fijada en los 18 años en la mayoría de los Estados miembros. Sin embargo, las diferencias en la fiscalización, el acceso al comercio informal y la disponibilidad de productos alternativos, como tabaco de liar, cigarrillos electrónicos o vapes con nicotina, pueden limitar la eficacia de estas medidas.
El estudio publicado en The Lancet Regional Health – Europe analiza por primera vez de forma conjunta el impacto de ambas políticas —precios e incremento de la edad mínima de venta— sobre la prevalencia de tabaquismo juvenil en 26 Estados miembros de la Unión Europea entre 2012 y 2023. Los autores plantearon la hipótesis de que los aumentos sostenidos de precios y la aplicación efectiva de las leyes de venta exclusiva a mayores de edad contribuirían de manera significativa a reducir el consumo en jóvenes de 15 a 24 años.
Enfoque y resultados
Se analizaron datos representativos de 12.087 jóvenes procedentes de cinco encuestas Eurobarometer realizadas entre 2012 y 2023. Mediante modelos de regresión con efectos fijos, se evaluaron las asociaciones entre los precios reales del tabaco, la adopción de leyes 18+, el nivel de implementación de políticas de control y la prevalencia de fumadores.
La prevalencia ponderada de tabaquismo juvenil en la UE descendió de 28,4 % en 2012 a 22,2 % en 2023, equivalente a unos 10,4 millones de jóvenes fumadores. Sin embargo, el descenso fue irregular: en Suecia la reducción alcanzó −76,6 %, mientras que en Polonia aumentó +54,7 %.
Cada incremento de 1 euro en el precio de una cajetilla de 20 cigarrillos se asoció con una disminución de 3,4 puntos porcentuales en la prevalencia masculina (IC 95 %: −6,40 a −0,45), sin efecto significativo en mujeres ni en el conjunto de la población. Por regiones, los aumentos de precio se vincularon con reducciones sustanciales del consumo juvenil en el sur de Europa (−7,1 puntos porcentuales globales) y, en menor medida, en los varones del norte. No se observaron asociaciones significativas en Europa occidental ni oriental.
Las leyes de venta exclusiva a mayores de 18 años no se relacionaron con cambios significativos en la prevalencia general, salvo una disminución en mujeres del este europeo (−15,5 puntos porcentuales; IC 95 %: −27,5 a −0,1).
Discusión y conclusiones
El tabaquismo juvenil disminuyó en Europa, pero una de cada cinco personas de 15 a 24 años continúa fumando. Los aumentos de precios mostraron un efecto protector principalmente entre los varones y en los países del sur, mientras que las políticas de edad mínima tuvieron impacto limitado, posiblemente por diferencias en su aplicación y fiscalización.
La heterogeneidad observada refleja desigualdades en la implementación de políticas, en la accesibilidad a productos alternativos y en los contextos culturales. La persistencia de precios bajos, el contrabando y el uso creciente de tabaco de liar o dispositivos electrónicos podrían haber atenuado los beneficios esperados de los impuestos.
Los autores concluyen que las políticas actuales, aunque necesarias, son insuficientes para alcanzar el objetivo de una generación libre de tabaco. Recomiendan reforzar la fiscalidad, armonizar los precios entre países, prohibir la venta por canales indirectos y mejorar la vigilancia del cumplimiento de las leyes de edad mínima. El éxito dependerá de una aplicación coordinada y sostenida a nivel europeo.