Una iniciativa innovadora para mitigar el burnout en profesionales y trabajadores de la salud

Una experiencia piloto en un hospital académico de EE.UU. mostró que compartir casos clínicos exitosos mediante “rondas de vitalidad y entusiasmo” mejora la empatía, el bienestar emocional y la conexión entre colegas. Publicado en Journal of Graduate Medical Education, el enfoque ofrece una vía concreta para contrarrestar el agotamiento en entornos de alta exigencia como la neurocirugía y los cuidados intensivos.
Journal of Graduate Medical Education

Una experiencia piloto en un hospital académico de EE.UU. mostró que compartir casos clínicos exitosos mediante “rondas de vitalidad y entusiasmo” mejora la empatía, el bienestar emocional y la conexión entre colegas. Publicado en Journal of Graduate Medical Education, el enfoque ofrece una vía concreta para contrarrestar el agotamiento en entornos de alta exigencia como la neurocirugía y los cuidados intensivos.

Introducción

El burnout afecta de forma crítica a quienes trabajan en entornos de alta exigencia, como la medicina intensiva o la neurocirugía, donde las experiencias traumáticas son frecuentes y los desenlaces positivos suelen quedar fuera del radar clínico. Esta desconexión entre el esfuerzo profesional y los resultados visibles puede erosionar la empatía y el sentido del propósito, aumentando el riesgo de agotamiento emocional. Frente a este desafío, un equipo interdisciplinario desarrolló una iniciativa denominada Vibrancy and Vitality Rounds, orientada a reforzar el bienestar del personal médico y de salud mediante la celebración de casos exitosos.

Enfoque y Resultados

Las “rondas de vitalidad” consistieron en sesiones presenciales dentro del marco de ateneos de neurocirugía, en las que se presentaron casos complejos con evolución favorable. La narrativa clínica fue construida por médicos residentes a partir de entrevistas con pacientes, familiares y equipos de atención. Participaron profesionales de múltiples disciplinas: neurocirujanos, cirujanos generales y de trauma, intensivistas, enfermeros y técnicos.

En total se realizaron 2 sesiones, con 4 pacientes presentados y 58 participantes encuestados posteriormente. Los resultados incluyeron:

  • 90% de los asistentes reportó mayor compasión hacia los pacientes,

  • 72% hacia sí mismos,

  • y 86% hacia sus colegas.

El 91% consideró que estas rondas serían útiles como parte de un abordaje integral contra el burnout. Aunque el 55% no reportó cambios inmediatos en el nivel de estrés, el 78% indicó que en las semanas siguientes pensaría más en los casos de éxito en los que participó. El sentido compartido de propósito recibió una calificación promedio de 4.59/5.

Discusión y Conclusión

Las “rondas de vitalidad” permitieron visibilizar el impacto positivo del trabajo clínico, fomentar la gratitud, la conexión humana y el sentido del propósito, todos factores conocidos por amortiguar el agotamiento profesional. Aunque su efecto inmediato sobre el estrés fue limitado, los cambios sostenidos en percepción y empatía podrían traducirse en beneficios duraderos.

Los autores proponen integrar esta herramienta a programas más amplios de bienestar institucional, especialmente en contextos de alta presión emocional. Celebrar los logros, junto a los esfuerzos diagnósticos y terapéuticos, emerge como una estrategia concreta, replicable y de bajo costo para humanizar el trabajo clínico y fortalecer equipos resilientes de profesionales y trabajadores de la salud.

Derechos reservados © SIIC

URL al artículo original

URL ELSEVIER/PUBMED

DOI

DOI ASNC

Título original

Fuente

Fecha de publicación original

Autores

Contacto al autor

Descargar

Scroll al inicio