Un estudio publicado en Cardiovascular Research analizó datos de más de 24.000 adultos suecos sin enfermedad cardiovascular clínica y encontró que quienes seguían dietas pobres en fibra y ricas en carnes rojas presentaban mayor frecuencia de placas coronarias de alto riesgo, detectadas mediante tomografía computarizada entre 2013 y 2018.
Introducción
La relación entre la alimentación y el riesgo cardiovascular está ampliamente documentada, en especial para patrones dietéticos que priorizan frutas, vegetales, cereales integrales y grasas insaturadas. No obstante, faltan estudios poblacionales que analicen la relación entre el perfil dietético y la morfología de las placas coronarias en sujetos sin enfermedad cardíaca diagnosticada. Este trabajo examinó si los hábitos alimentarios influyen en la presencia y el tipo de placas ateroscleróticas coronarias, evaluadas mediante tomografía computarizada (CCTA), en una muestra aleatoria de adultos suecos sin antecedentes clínicos de enfermedad cardiovascular.
Enfoque y Resultados
El análisis incluyó a 24.079 personas, de entre 50 y 64 años, reclutadas entre 2013 y 2018 en el marco del estudio SCAPIS. A partir de un cuestionario validado, se calculó un índice dietético (DI) que reflejaba la proporción de alimentos con potencial antiinflamatorio o proinflamatorio. Se dividió a los participantes en tres grupos según el puntaje obtenido.
La evaluación por CCTA permitió identificar placas coronarias, su grado de calcificación y la presencia de estenosis significativa (≥50 %). Las personas en el tercil más bajo del DI presentaron mayor frecuencia de placas no calcificadas con estenosis significativa (1.5 %, frente a 0.9 % en el tercil más alto), mayor carga de calcio coronario y mayor número de segmentos comprometidos. En modelos ajustados por edad, sexo y tabaquismo, la asociación se mantuvo: el riesgo de presentar placas con estas características fue entre 32 % y 97 % más alto para quienes tenían dietas más pobres en fibra y con mayor contenido de carnes procesadas y bebidas azucaradas.
Análisis de mediación indicaron que el perímetro de cintura, los triglicéridos y la hipertensión arterial explicaban entre 21 % y 57 % del efecto observado entre dieta y placas, sugiriendo un papel central de los factores metabólicos en este vínculo.
Discusión y Conclusión
Este estudio encontró que, en adultos sin enfermedad cardiovascular previa, la baja adherencia a un patrón alimentario antiinflamatorio se asocia con una mayor carga de placas coronarias con fenotipos de riesgo, detectadas por CCTA. La influencia de la dieta parece estar mediada por factores metabólicos conocidos, como la obesidad abdominal y la dislipidemia.
A diferencia de trabajos previos centrados en eventos clínicos o en mediciones indirectas, esta investigación evaluó directamente la morfología de las placas en una población general. Si bien el diseño transversal impide establecer relaciones causales definitivas, los hallazgos respaldan el uso de la CCTA como herramienta de evaluación preventiva y refuerzan la pertinencia de las recomendaciones dietéticas orientadas a la protección cardiovascular.