Investigadores suecos y bolivianos, condujeron yn estudio con RNA-seq en poblaciones del Altiplano boliviano. El estudio, publicado en Environment International, reveló más de 500 genes asociados a la exposición prolongada al arsénico en agua de consumo, vinculados a autofagia, metabolismo y respuesta inmune.
Introducción
El arsénico inorgánico en agua de bebida es un contaminante global que afecta a más de 100 millones de personas, con riesgo de cáncer, enfermedades cardiovasculares, renales y metabólicas. La susceptibilidad a su toxicidad depende de factores genéticos y ambientales. En Bolivia, se han detectado concentraciones naturalmente elevadas de arsénico en fuentes de agua, pero sus efectos moleculares en humanos aún no estaban caracterizados.
Enfoque y resultados
Investigadores del Karolinska Institutet y de la Universidad Mayor de San Andrés analizaron 191 muestras de sangre de habitantes del Altiplano expuestos a distintos niveles de arsénico. Mediante secuenciación de RNA identificaron 588 genes asociados a la exposición, con predominio de vías relacionadas con la autófagia, el estrés oxidativo y la regulación epigenética. Se observó una reducción en células NK activadas, lo que sugiere supresión inmunitaria.
En mujeres, los genes vinculados al arsénico mostraron mayor asociación con rutas de carcinogénesis, señalización PI3K/AKT/mTOR, metabolismo de la glucosa e inducción de microARN. Los portadores de variantes genéticas del gen AS3MT —clave en la metilación y detoxificación del arsénico— presentaron perfiles transcriptómicos diferenciados: algunos con supresión de autófagia y daño en el ADN, y otros con proliferación celular aumentada.
Discusión y conclusiones
Este estudio demuestra que la exposición prolongada al arsénico en poblaciones del Altiplano boliviano induce cambios profundos en la expresión génica de la sangre, afectando vías centrales en cáncer, metabolismo e inmunidad. La autófagia se perfila como un eje crítico en la respuesta tóxica, con interacciones relevantes con la señalización PI3K/AKT/mTOR y la biogénesis de microARN.
Los hallazgos resaltan la necesidad de integrar factores genéticos, sexo y niveles de exposición en la evaluación de riesgos, y de impulsar estudios longitudinales que confirmen los mecanismos identificados. También aportan evidencia para diseñar políticas de salud pública y estrategias de monitoreo en regiones con alta exposición ambiental a arsénico.