Un consenso impulsado por la Asociación Latinoamericana de Endocrinología Ginecológica (ALEG), publicado en Gynecological Endocrinology, evaluó la aplicabilidad de 33 recomendaciones internacionales para el manejo del síndrome de ovario poliquístico (SOP) en mujeres de América Latina. El estudio identificó prácticas clínicas relevantes, barreras de implementación y oportunidades de investigación adaptadas a la realidad regional.
Introducción
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una afección endocrina compleja y heterogénea que afecta a cerca del 10 % de las mujeres en edad reproductiva. En América Latina, las características clínicas, metabólicas y sociales de las pacientes con SOP difieren de aquellas observadas en otras regiones del mundo, debido a factores como el perfil genético diverso, la desigualdad en el acceso a servicios de salud, y los determinantes culturales y económicos. Estudios realizados en Brasil, Argentina, México, Colombia y Perú indican una prevalencia alta de sobrepeso, obesidad y dislipidemia entre mujeres con SOP, lo que refuerza el rol de los componentes cardiometabólicos en el fenotipo regional.
Además, el acceso desigual a tecnologías diagnósticas (como la ecografía transvaginal o la medición de la hormona antimülleriana), y la escasa inclusión de cohortes latinoamericanas en estudios genómicos, limitan la generalización de guías internacionales. Ante esta situación, la Asociación Latinoamericana de Endocrinología Ginecológica (ALEG) promovió un consenso regional para evaluar la validez y aplicabilidad local de las recomendaciones incluidas en la Guía Internacional de 2023 sobre SOP.
Enfoque y resultados
El estudio empleó la estrategia Delphi con participación de 17 expertos y 3 residentes de diferentes países de América Latina, organizados en grupos temáticos. Se seleccionaron 33 recomendaciones de la guía internacional, que fueron analizadas y discutidas en rondas sucesivas de votación.
En la primera ronda, 25 recomendaciones obtuvieron entre 80 % y 100 % de acuerdo. Las ocho restantes lograron consenso en una segunda ronda tras debates específicos. Entre las áreas más debatidas figuraron el estigma de peso, el uso de inositol, el empleo de metformina en embarazo, y el valor diagnóstico de la hormona antimülleriana (AMH).
El análisis subrayó las dificultades de implementación asociadas a los costos, la disponibilidad de insumos, y la formación del personal de salud. Asimismo, se identificaron prioridades de investigación para la región, como:
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Estudios multinacionales sobre valores normales de AMH y umbrales diagnósticos de hirsutismo adaptados a las etnias locales (ej. mujeres sudamericanas con puntuaciones ≥6 en la escala de Ferriman-Gallwey);
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Evaluación del impacto de intervenciones centradas en el paciente para reducir el estigma de peso;
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Ensayos clínicos sobre inositoles y metformina en poblaciones latinoamericanas;
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Investigación sobre la prevalencia de SOP y características fenotípicas en poblaciones indígenas y afrodescendientes.
Discusión y conclusión
El consenso de ALEG constituye un aporte relevante para adecuar la medicina basada en evidencia al contexto latinoamericano. Aunque la metodología Delphi no sustituye los procesos formales de adaptación de guías, permitió generar acuerdos contextualizados, identificar vacíos en la implementación de prácticas clínicas y fomentar líneas de investigación prioritarias.
Las diferencias étnicas —como las observadas en Brasil (62 % ascendencia europea, 21 % africana, 17 % amerindia), en los países andinos (predominio amerindio), y en Argentina y Chile (mayor mezcla europea-amerindia)— reflejan la necesidad de definir criterios diagnósticos propios, particularmente para marcadores como la AMH y el hiperandrogenismo clínico.
Este trabajo promueve un abordaje clínico más sensible a la diversidad, con potencial para mejorar la prevención de comorbilidades, optimizar la atención y orientar políticas públicas para mujeres con SOP en América Latina.