Sudáfrica: poder corporativo, contratos desiguales y consecuencias para la equidad global en las negociaciones de vacunas contra el COVID-19

Un análisis de contratos no redactados revela cómo las farmacéuticas impusieron condiciones excepcionales a Sudáfrica durante la pandemia, transformando la contratación en un mecanismo de formulación de políticas y profundizando la desigualdad en el acceso global a vacunas. La investigación fue publicada en Global Public Health.
Global Public Health

Un análisis de contratos no redactados revela cómo las farmacéuticas impusieron condiciones excepcionales a Sudáfrica durante la pandemia, transformando la contratación en un mecanismo de formulación de políticas y profundizando la desigualdad en el acceso global a vacunas. La investigación fue publicada en Global Public Health.

Introducción

La pandemia de COVID-19 expuso una profunda brecha entre el desarrollo científico y la capacidad de vacunación mundial. En 2021, mientras Europa alcanzaba altas coberturas, gran parte de África seguía con mínimos niveles de inmunización. Sudáfrica, pese a ser la economía más fuerte del continente y haber participado activamente en ensayos clínicos, enfrentó severas dificultades para acceder a vacunas debido a desequilibrios de poder en las negociaciones con farmacéuticas.

Enfoque y resultados

El estudio examinó contratos y borradores de negociación obtenidos por orden judicial entre Sudáfrica y compañías como Pfizer, Johnson & Johnson, Serum Institute of India y el mecanismo COVAX.
Los principales hallazgos fueron:

  • Los contratos incluyeron pagos anticipados elevados, ausencia de compromisos firmes de volumen o cronograma de entrega y cláusulas que impedían sanciones por incumplimiento.

  • Se impusieron indemnizaciones amplias que excedían la legislación sudafricana y se restringieron facultades soberanas como imponer controles de exportación.

  • Las disposiciones sobre propiedad intelectual favorecieron ampliamente a las empresas, limitando la capacidad del país para usar flexibilidades en derecho internacional.

  • Pfizer y J&J conservaron poder de veto sobre la redistribución internacional de dosis.

  • Cláusulas de confidencialidad restringieron la transparencia y debilitaron la capacidad estatal de control y rendición de cuentas.

  • El mecanismo COVAX, creado para garantizar un acceso equitativo a las vacunas a través de compras conjuntas y donaciones, tampoco ofreció seguridad: sus contratos carecieron de compromisos firmes de entrega y terminaron reproduciendo las asimetrías con los fabricantes, lo que limitó su capacidad de proteger a países de ingresos bajos y medios.

Discusión y conclusiones

Las negociaciones revelan cómo, en un contexto de escasez global y monopolios de producción, las farmacéuticas ejercieron un poder extraordinario, creando políticas a través de contratos privados. Sudáfrica, pese a su peso económico relativo, quedó relegada en el acceso oportuno, evidenciando la fragilidad de los mecanismos voluntarios como COVAX para garantizar equidad.
El análisis sugiere que futuras pandemias requieren un cambio de paradigma:

  • Reducir la concentración de poder mediante diversificación de proveedores y expansión de la producción local y regional.

  • Priorizar la transferencia de tecnología y el uso de licencias obligatorias en lugar de depender de donaciones de dosis.

  • Avanzar hacia acuerdos internacionales vinculantes que aseguren transparencia contractual, cooperación en propiedad intelectual y reglas claras de asignación equitativa.
    La experiencia sudafricana demuestra que sin marcos legales internacionales firmes, la equidad sanitaria global seguirá supeditada a las decisiones corporativas.

Derechos reservados © SIIC

URL al artículo original

URL ELSEVIER/PUBMED

DOI

DOI ASNC

Título original

Fuente

Fecha de publicación original

Autores

Contacto al autor

Descargar

Scroll al inicio