Investigadores de India, en un artículo publicado en Intelligent Hospital, analizan el impacto de la inteligencia artificial sobre la cadena de suministro farmacéutica. Con evidencia de China, Suiza e India, destacan beneficios en inventarios, predicción de consumo, impresión 3D y personalización terapéutica, frente a desafíos regulatorios y tecnológicos aún pendientes.
Introducción
En el complejo entramado que sostiene la producción y distribución de medicamentos, la cadena de suministro farmacéutica cumple un rol estratégico fundamental para la salud pública global. Su buen funcionamiento permite que los tratamientos lleguen a tiempo, en condiciones óptimas y con costos controlados, mientras que cualquier interrupción o ineficiencia puede derivar en desabastecimientos críticos, aumentos de precios o efectos negativos sobre la adherencia terapéutica. A diferencia de otras industrias, la cadena farmacéutica está sujeta a múltiples desafíos: productos sensibles a temperatura y humedad, estrictos marcos regulatorios, demanda variable e incluso inesperada, como ocurrió durante la pandemia de COVID-19.
En este contexto, la inteligencia artificial (IA) emerge como una tecnología transformadora. Su capacidad para procesar grandes volúmenes de datos, anticipar patrones, automatizar decisiones y adaptarse a escenarios cambiantes la convierte en una herramienta clave para rediseñar los modelos de gestión de inventario, logística, producción y trazabilidad. El presente artículo fue realizado por un grupo de investigadores del GIET School of Pharmacy y Godavari Global University (Rajahmundry, India) y analiza, a través de estudios de caso en India, China y Suiza, cómo la IA puede aplicarse para optimizar la cadena de suministro farmacéutica, incluyendo innovaciones como la medicina personalizada y la impresión 3D.
Enfoque y Resultados
Los autores —Anil Kumar Vadaga, Uday Raj Dokuburra, Harmya Nekkanti, Sai Shashank Gudla y R. Kusuma Kumari— son investigadores indios vinculados a facultades de farmacia y ciencias computacionales de Andhra Pradesh, India. El trabajo evaluó el impacto de la IA en tres funciones clave: gestión de inventarios, supervisión de procesos y predicción de demanda. Se analizaron aplicaciones en hospitales de China, en la farmacéutica Roche (Suiza) y en compañías farmacéuticas de India.
En hospitales chinos, un sistema digital de inventario y compras automatizadas mejoró la eficiencia en 42,4 %, redujo la tasa de errores al 0,025 % y disminuyó el exceso de stock. En Roche, sensores conectados a inteligencia artificial optimizaron las operaciones logísticas, anticiparon fallas mecánicas y redujeron desperdicios. En India, la pandemia motivó una adopción intensiva de IA para enfrentar interrupciones logísticas y ajustar la producción a la demanda cambiante de medicamentos esenciales.
Los investigadores también analizaron el rol emergente de la medicina personalizada y la impresión 3D de fármacos. Estas innovaciones permiten fabricar medicamentos individualizados, reduciendo costos logísticos, tiempos de entrega y almacenamiento innecesario, aunque requieren nuevas infraestructuras como criopreservación, transporte especializado y marcos regulatorios más flexibles.
Discusión y Conclusión
La evidencia reunida por los autores indica que la inteligencia artificial aplicada a la cadena de suministro farmacéutica puede mejorar significativamente la eficiencia operativa, la resiliencia logística y la trazabilidad de medicamentos. En hospitales y empresas farmacéuticas de distintos países, la IA se ha implementado con resultados concretos: reducción de errores, optimización de inventarios, predicción de demanda y automatización de tareas críticas.
No obstante, la adopción a gran escala se ve limitada por barreras estructurales. La fragmentación de los datos entre actores, la escasa interoperabilidad, la falta de personal capacitado en sistemas inteligentes, y las restricciones regulatorias vigentes dificultan su implementación sostenida. Además, los algoritmos pueden reproducir sesgos y requieren sistemas de validación ética y técnica para garantizar su confiabilidad, sobre todo en aplicaciones clínicas sensibles como la medicina personalizada.
Las experiencias documentadas en India, China y Suiza demuestran que la IA ya está contribuyendo a fortalecer cadenas de suministro más adaptables, transparentes y centradas en la necesidad clínica. Consolidar estos avances requerirá políticas integradas de inversión, formación profesional, regulación tecnológica y colaboración público-privada.