Hacinamiento domiciliario y salud infantil en Suecia: relación entre ambiente interior, alergias y bienestar general

Un análisis nacional efectuado en más de 48.000 niños suecos, reveló que el hacinamiento doméstico se asocia con un ambiente interior deficiente y peor salud general, especialmente en menores con asma, aunque sin efectos claros sobre la prevalencia de enfermedades respiratorias o alérgicas. La investigación fue publicada en BMJ Open.
BMJ Open

Un análisis nacional efectuado en más de 48.000 niños suecos, reveló que el hacinamiento doméstico se asocia con un ambiente interior deficiente y peor salud general, especialmente en menores con asma, aunque sin efectos claros sobre la prevalencia de enfermedades respiratorias o alérgicas. La investigación fue publicada en BMJ Open.

Introducción

El hacinamiento en las viviendas constituye un determinante social de la salud frecuentemente subestimado en países con altos estándares de vida. En Suecia, cerca del 20 % de los niños viven en hogares con espacio limitado, condición asociada a humedad, moho, mala ventilación y temperaturas inadecuadas. Estas exposiciones pueden afectar el sistema respiratorio, inmunitario y el bienestar emocional, sobre todo en edades tempranas. El presente estudio, basado en la Encuesta Nacional de Salud Ambiental de 2019, analizó la relación entre el hacinamiento, las condiciones del ambiente interior y la salud respiratoria, alérgica y general de niños suecos de 6 meses a 12 años.

Enfoque y resultados

Se realizó un estudio transversal poblacional con 48.512 niños (6–10 meses, 4 y 12 años). El hacinamiento se definió como más de un niño por dormitorio, conforme a las normas de la Agencia Nacional de Vivienda. Las variables incluyeron calidad del aire interior, presencia de moho, olores desagradables, temperatura interior y diversos indicadores de salud (asma, alergias, síntomas respiratorios y estado general).
Aproximadamente uno de cada cinco niños vivía en hogares hacinados. Estos presentaron mayor frecuencia de aire interior deficiente (odds ratio [OR] 3,20; IC95% 2,72–3,76), moho (OR 1,30; IC95% 1,20–1,42) y sensación de frío o calor extremos. Los niños en viviendas hacinadas tuvieron menor probabilidad de reportar buena salud general (OR 0,60; IC95% 0,51–0,72), asociación más intensa en quienes padecían asma (OR 0,53; IC95% 0,36–0,81). No se observaron diferencias significativas en la prevalencia de asma ni en la mayoría de las alergias, aunque las alergias a mascotas y al polen fueron menos comunes en los hogares más poblados.

Discusión y conclusiones

El estudio confirma que el hacinamiento infantil se asocia con ambientes interiores deteriorados y peor bienestar general, sin evidencia consistente de un aumento de enfermedades respiratorias o alérgicas. Los resultados sugieren que los efectos del hacinamiento podrían manifestarse más en la esfera del bienestar y la calidad de vida que en diagnósticos clínicos específicos. Los niños con asma constituyen un grupo especialmente vulnerable, posiblemente por menor acceso a tratamiento o adherencia subóptima. Pese al diseño transversal y a la autodeclaración de los datos, la amplitud y representatividad del estudio respaldan la relevancia del fenómeno en contextos urbanos europeos. Las estrategias preventivas deben integrar políticas de vivienda, educación sanitaria y control ambiental para mejorar la salud infantil.

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